El boom de la cosmética natural: ¿cómo funciona en Rosario?

Las emprendedoras involucradas explican que el crecimiento del negocio se debe a que los consumidores demandan respeto por el medioambiente y el propio cuerpo. ¿Cuáles son los productos más vendidos?

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Desde hace ya unos años, pero principalmente durante este último tiempo, la cosmética natural ha cobrado mucha más fuerza y cada vez más personas se preocupan por utilizar productos respetuosos con el medioambiente, los animales y su propio cuerpo. A raíz de esta necesidad -que muchas veces las productoras vivieron en carne propia- empezaron a surgir en la ciudad distintos emprendimientos y tiendas destinadas a ofrecer cosméticos naturales, alejados de los materiales sintéticos y químicos a los que está acostumbrada la gran industria cosmética.

El creciente hincapié en la ecología y la importancia del cuidado del medioambiente, así como diversos reclamos del veganismo que se volvieron más visibles, reivindicando su postura como filosofía de vida, hicieron que la cosmética natural diera un salto en las ventas.

En Rosario, en parte impulsado por talleres de capacitación en hierbas medicinales de la Municipalidad, también por visitas a otras ciudades y recuperación de saberes ancestrales, muchas mujeres comenzaron a elaborar sus propios productos.

Por ejemplo, Selvamor, a cargo de Victoria, nació hace más de 6 años y fue uno de los primeros emprendimientos en la ciudad. La emprendedora trabaja en un taller dispuesto en el interior de su casa y con un abanico de productos muy amplio, donde siempre hay lugar para nuevas ocurrencias.

“La gente está buscando en las cosas un valor agregado y el proyecto viene creciendo desde que arranqué”, sostuvo Victoria.

Quirón Cosmética Natural es otro de los emprendimientos, trabajado por Ailín desde el 2017, quien conoció la cosmética natural en Córdoba y luego se formó en fitomedicina, para promover el acercamiento a la tierra. En el futuro próximo espera abrir su propio local y montar allí el taller, además de reforzar puntos de reventa. “La gente ya sabe de qué le estás hablando. Cuando decís cosmética natural no piensan en maquillaje. Hay mayor consciencia”, sostuvo la emprendedora.

Suri Eco Tienda arrancó en el 2017 luego de que Vanesa conociera la cosmética natural en Chile, por lo que apostó a ser pionera en abrir su propia tienda en la ciudad, donde comercializa productos naturales, artesanales y ecológicos para el cuidado del cuerpo y el hogar. Buscó distintas marcas confiables y de trayectoria en todo el país, con productos que apunten a la certificación. Además de cosmética, cuenta con otros productos respetuosos del medioambiente.

En Rosario hay entre 10 y 15 emprendimientos del estilo, algunos más consolidados y otros que van apareciendo recientemente.

Productos “estrella”

El producto que la gente más pide, en primer lugar, es el shampoo sólido. Aunque las emprendedoras también mencionan que se consume mucho la pasta dental, el desodorante, cepillo de dientes de bambú, cremas corporales y faciales y olios que reactivan la circulación o calman dolores.

El rango de clientes es amplio, en su mayoría tienen entre 25 y 40 años y son principalmente mujeres; sin embargo, todas las emprendedoras aseguran que los hombres también se están acercando. 

Otros de los productos que ofrecen son pomadas, tónicos para piel, hidrolatos, aceites esenciales, mascarillas faciales, bálsamos labiales, blanqueadores dentales, repelentes para insectos, bronceadores, protectores solares, tinturas madres y más.

Selvamor se puede encontrar en Rosario en la feria del Biomercado, el almacén de las Tres Ecologías, Pronoar, In lack ech, el mercado popular de La Toma, el bar Pichangú, Doña Popina y a través de redes sociales. En el caso de Quirón se venden principalmente a través de redes sociales y en distintas ferias. Mientras que Suri Eco Tienda tiene su local propio en el centro de Rosario.

Precios

Vanesa, de Suri Eco Tienda, sostiene que, si se tiene en cuenta la duración del producto, el natural resulta más económico. Sin embargo, resaltó la importancia de valorar en el precio el trabajo artesanal que hay detrás.

Ailín sostiene que los precios son más económicos para el cliente final y que, asimismo, el emprendimiento es rentable, a pesar de que este año la recesión bajó un poco la expectativa de venta.

Materia prima

Victoria obtiene la materia prima a través de una quinta agroecológica de la ciudad de Rosario, que cuenta con variedad de plantas aromáticas y también producen verduras. Otros ingredientes básicos como el romero y la jarilla los consigue en San Marcos Sierra, en Córdoba y algunos aceites los obtiene de un emprendimiento artesanal con sede en El Bolsón.

Ailín consigue sus productos en Buenos Aires en una huerta orgánica conocida como Cultura Sagrada; y realiza compras grupales junto a otras emprendedoras para abaratar costos. Esto le permite a la vez tener precios accesibles a la hora de vender sus productos.

En general, este tipo de emprendimientos busca elementos que provengan de cooperativas y pequeños grupos del país, priorizando la producción local y artesanal.

Un acercamiento a la naturaleza

“La farmacia estaba en el monte”, es la frase que suele utilizar la emprendedora de Selvamor, y explica también que la cosmética natural va más allá de principios estéticos, sino que busca la sanación: “Las plantas curan y acompañan procesos, sin inhibir síntomas”.

Lo que hacen es aprovechar los principios activos de las plantas, los cuales extraen con diferentes técnicas artesanales, con alcohol y agua, maceraciones con aceites y destilando. “En función de lo que quiero lograr, hago diferentes combinaciones”, explicó Victoria. Por ejemplo, para realizar una crema dental combina eucaliptus, ti tri, caléndula, tomillo, menta, aceites esenciales y arcillas blancas.

Ailín también insiste en la idea de que todo lo necesario está en la tierra, alejándose de químicos que reemplacen funciones propias del cuerpo y que pueden tener efectos secundarios o residuales. Asimismo, apuesta a respetar la naturaleza y no usa productos que puedan dañar el ecosistema. Por ejemplo, para su shampoo sólido utiliza caléndula, lavanda, manzanilla, algas, lino, avena, levadura de cerveza, manteca de karité y aceite de almendras.

Capacitación y vínculos

Victoria tomó algunos cursos sobre cosmética natural, pero también se manejó de manera autodidacta con algunos libros sobre capacidades y poder de curación de las plantas, así como sus procedencias. Luego se basó en la experimentación: pruebas y combinaciones que fue perfeccionando.

El caso de Ailín es similar, ya que también tomó talleres en Rosario a cargo de mujeres de Buenos Aires que se acercaron a dictarlos, pero luego se densenvolvió apostando a su propio conocimiento y probando fórmulas.

Además, las emprendedoras sostienen la importancia de encontrarse en ferias y compartir recetas y conocimientos, en un clima que promueve la comunidad y no la competencia.

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